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Carmilla de Sheridan Le Fanu

Sinopsis 

Ilustración de D.H. Friston de la primera publicación de Carmilla en la revista The Dark Blue en 1872.
Laura es una joven que vive con su padre y unos criados en un antiguo castillo en las lejanías de Estiria (Austria). A menudo, Laura recuerda que cuando era una niña estaba dormida en los brazos de una joven y fue despertada sintiendo dos agujas en su cuello. Cuando la encontraron, estaba sola...
Su vida da un giro cuando, delante del castillo donde viven, un carruaje tiene un accidente y la dama y su hija que viajaban en él se instalan en él hasta que puedan emprender, de nuevo, el viaje. Laura y la joven, Carmilla, traban amistad rápidamente, a pesar de que la nueva inquilina muestra rarezas en su comportamiento: se despierta después de medio día y se encierra en su cuarto sin dar señales de estar en él. E incluso, parece estar enamorada de Laura, dado el interés que muestra hacia ella.

Temas 


"Funeral": ilustración de Michael Fitzgerald. The Dark Blue.
La historia en sí muestra muchas características del terror gótico resaltando el estereotipo popular del vampiro y la perplejidad de los personajes frente a los sucesos sobrenaturales, y la aumenta hasta convertirse en un éxtasis y terror a la vez.
También se debe destacar la sutil influencia del contenido erótico, que relaciona con los vampiros, es de carácter lésbico. Sheridan Le Fanu tomó ese tema que era de tipo tabú para esa época, pero supo cómo plantearlo de tal forma que el lector de la época se fuera acercando al tema.

Precursora en su género [editar]

Carmilla fue una de las primeras historias de vampiros en ser escritas, siendo la precursora de muchas obras de éxito, uno de esos casos es Drácula de Bram Stoker quien se basó en muchas características de Sheridan Le Fanu para escribir su obra. Esto es resaltado en el encuentro de Jonathan Harker con las vampiresas del castillo.
Casi todos los relatos de vampiros tienen la estructura básica de Carmilla, empezando por la parte de “ataque” pasando a “muerte – resurrección” por parte del vampiro, y finalmente a la parte de “caza – destrucción” donde la criatura es perseguida para destruirla.
Le Fanu se basó en la legendaria historia real de la hermosa Condesa Elizabeth Bathory (La Condesa Sangrienta) para crear a la bellísima Carmilla (Condesa Mircalla), cosas como la descripción física de Carmilla, el oscuro carruaje en donde ella pasea por la noche para seducir a sus víctimas, su Tutora (Madre o Tia) muy parecida a Dorotoya Csentens (Darbula) o que Mircalla fuera la última de su dinastía maldita son ejemplos evidentes y similares entre historia real y literaria. No hace falta mentar que el lesbianismo o bisexualidad de los personajes real y ficticio o la aparición del gato en ambos casos, ya que se decía que en el Castillo de Elizabeth Bathory había un ejército de diabólicos gatos negros, gatos que ella conjuraba y también, según se cuenta, adquiría la forma de estos para atacar. Carmilla se transforma en gato nocturno para atacar. Hay que hacer hincapié en el aspecto físico del personaje de la realidad y literario: Dama perteneciente a la alta nobleza, muy alta y con un elegante porte que roza la melancolía, pelo exquisitamente largo y negro, ojos felinos grandes llenos de misterio y muy negros, boca roja sensual y menuda, manos largas como agujas y piel blanca.

Adaptación a otros medios 

Carmilla fue llevada el cine por primera vez como Vampyr, la bruja vampiro en 1932 por Carl Theodor Dreyer, siendo esta película una adaptación que sigue el estilo del libro completo A glass darkly en el que se incluía Carmilla. Décadas después, Camillo Mastrocinque realizará otra adaptación La maldición de los Karnstein (1964), y más adelante, de nuevo con los personajes de la novela, se construyó la llamada Trilogía de los Karnstein, formada por The Vampire Lovers (Las amantes vampiros) dirigida por Roy Ward Baker en 1970Lust for a Vampire (Lujuria para un vampiro en España, Ataúd para un vampiro en Argentina) dirigida por Jimmy Sangster en 1971, y Twins of Evil (Drácula y las mellizas) dirigida por John Hough el mismo año. Cabe anotar que en el anime podemos encontrar la película Vampire Hunter D, la cual también trae a colación a este sangriento personaje. También se toma la historia de Carmilla como base para la trama en "Lesbian Vampire Killers" (asesinos de vampiresas lesbianas)(cómica) en donde Carmilla es el enemigo principal.
En cómic, puede destacarse Carmilla. Nuestra Señora de los vampiros realizada por los dibujantes españoles Isaac M. Del Rivero y Rafael Fonteriz, bajo guión del estadounidense Roy Thomas en 1999. También, como dato interesante, fue un personaje en un episodio de la serie Hellsing, en dicho episodio, intento beber la sangre de Integra Hellsing, sin embargo, fue asesinada por Alucard antes de conseguirlo.

Vathek IV

KALILAH y ZULKAÏS llegan al punto de hacer un pacto de muerte: “introduciremos en nuestras venas la esencia de la flor del arroyo” (pág 65). Pero el emir castiga estos incestuosos amores, en la madrugada ordena que con sus esclavos, la joven sea conducida a orillas del RIÓ NILO. Lo descatable de la obra, el homenaje que se ahace a SHECHEREZADE en el personaje “ESCALADOR—DE—PALMERAS”, el mejor narrador de historias del mundo.

La ISLA DE LOS AVESTRUCES, lugar donde fue exiliado ZULKAÏS era un lugar donde había entrado un ser femenino, la princesa  consideraba que ella era capaz de abrir las puertas del castillo. Lo gótico: “un recinto abovebado construido en mármol negro y adornado con estrellas doradas que inspiraba una cierta sensación de miedo (…) El aire era sofocante y me hacía sentir náuseas. Tergiversación de las enseñanzas mahometanas: “amaos los unos a los otros…”

¿Homenaje? No, este tipo de servía a EBLIS y causó que ZULKAÏS y KALILAH compeçletarán la lista para un sacrificio demoníaco. La princesa poseída por malignos pensamientos escuchó al “ESCALADOR—DE—PALMERAS” SOBRE LA EXISTENCIA DE INTELIGENCIAS superiores a las del hombrey la previno de la llegada de seres disntintos a los que solo se puede enfrentar con fortaleza moral y coraje: YINN es espíritu de la RAN PIRÁMIDE ofrece a ZULKAÏS, con la intersección del sabio OMULTAKOS, acercarla a KALILAH: solo era pedir el deseo.

OMULTAKOS conduce a ZULKAÏS por lo subterráneo y enseña a la princesa el fémur de BLAKIS—la bíblica REINA DE SABA__una musulmana que tuvo nexos con SOLIMÁN, PRÍNCIPE DE LOS GENIOS. CLARK ASTHON SMITH hace un excelente empalme, e invoca a su maestro H.PLOVECRAFT: la escena donde KALILAH yace en un sarcófago y el demonio OMULTAKOS pide a la princesa ZULKAÏS que entregue su voluntad, es verdaderamente “gótica”.

En las últimas páginas de esta novela gótica hay una similitud al génesis bíblico, pue ZULKAÏS muerde una fruta que la hace reconocer el lugar donde se encuentra: “EVA pierde el PARAÍSO o el EDÉN”. No sé si será coincidencial pero cuando se menciona a sirvientes invisibles que se desplazaban como gigantescos murciélagos, se abre espacio para uno de los tópicos mas propios de lo gótico: EL VAMPIRO.

“No soñéis que estamos arrepentidos” (pag 116) “Fuimos transportados a través de fantasmagóricas cavernas, cada vez más profundas, hacia los reinos malditos de EBLIS” (pág. 118). Los amantes se entregan a la perdición, y la novela cierra sin cerrar, olvidando a VATHEK… pero bueno, que mas final que ver por siempre la oscuridad?

Vathek III

La obra de BECKFORD fue terminada por CLARK ASHTON SMITH, se dice—a manera de leyenda—que se volvió erudito leyendo varias veces el DICCIONARIO DE OXFORD y las entradas de la ENCICLOPEDIA BRITÁNICA. Sus fuentes de inspiración estan en la obra de BECKFORD y de GUSTAVE FLAUBERT y no en H.P. LOVECRAFT, su gran amigo.
HISTORIA DE LA PRINCESA ZULKAÏS Y EL PRÍNCIPE KALILAH
GULENDI BEGUM era la madre de KALILAH y de ZULKÏS, hermanas concebidas en un acto de fertilidad con la ayuda de ABÚ GABDOLLE GUEHAMAN. Es casi no narrable la forma como la sultana, da a luz, incluso por un momento AZRAEL el angel de la muerte la tuvo en sus garras; BECKFORD describe el momento como “sueño maligno”… reinaba por todos lados un gran silencio: “…la oscuridad se había adueñado imperceptiblemente del mundo (…) un rayo de luz desgarró las nubes en la dirección de las pirámides (…) estas palabras:–Mi último suspiro ha sido exhalado en las aguas del río; (…) ¡Oh, madre inféliz! ¡Mira de dónde sale esa luz fatal! ¡Y tiembla!” (pág. 47-48), de esta manera la sultana “trajo al mundo a un hijo y a una hija” (pág. 49)
Lo propio del género gótico en esta novela es el incesto que desde niños se inicia entre los dos hermanos, quienes eran malignos, arrogantes y soberbios para con los otros, pero para consigo mismos eran ternura y felicidad. Un día el padre reclamó a KALILAH que se estaba dejando “afeminar” al lado de su hermana, quien lo estaba pervirtiendo. La manzana de la discordia esta representada en la niñera SHAMELAH, quien le dice a ZULKAÏS que es la lectura sagrada del CORÁN y los milagros de ALÁ, lo que había causado sus lágrimas. ZULKAÏS reacciona como un demonio y acusa a SHAMELAH de herirla, haciñendola azotar de una forma salvaje.

Vathek II

CARATHIS –maquiavélica en extremo—propone a VATHEK un sacrificio mucho más grande que los 50 niños inmolados. Olor a humo, fuego y a putrefacto, son las rfaíces del miedo y la netrega de las voluntades de las gentes. La trampa o sacrificio consistía en lanzas desde la torre a las personas. Cumplido el rito, las llamas se tornan color rosa y los caáveres desaparecen.
La obra tiene un problema en su estructura, no hay división en capítulos y se torna densa y pesada, lo único que la salva es el parecido en su forma a LAS MIL Y UNA NOCHES. Noté que la historia central se pierde en sub-tramas, pero se deja ver que VATHEK tendrá una historia especial con la princesa NOVRONIHAR, que ama al príncipe GULCHENROUZ. Esta muer será la perdición para el califa VATHEK, como lo anuncia la sultana DILARA a la princesa CARATHIS, quien de inmediato decide partir a buscar a su joven hijo, para hacerlo entrar en razón. Y NOVRONIHAR termina cediendo en voluntad, añorando el poder de EBLIS y BALK, con los GENIOS a sus pies.
En la prte final del primer libro de esta obra, VATHEK llega al lugar anhelado: el averno, hades o infierno. La realidad es dura para el califa y la princesa quien culpa de sus actos e ideas-deseos a CARATHIS exigiendo que un FRTITA la prive de la comodidades y la conduzca hacia ellos, al perder la esperanza quedan poseídos por la rabia y la venganza. La mujer queda condenada por querer acdeder a uno de los tronos y estar al lado de SOLEIMÁN: se castigan la spasiones desenfrenadas, la ciega curiosidad y el sobre pasar los límites que el CREADOR puso a los conocimientos humanos y el insensato orgullo.

Vathek I

Con una entrada del maestro JORGE LUIS BORGES donde enlaza los sueños con un argumento en prosa afirmando que VATHEK es eso, un sueño de vida. Nuevamente un texto menciona a PIRANESI y en la parte musical a MOZART; se dice que WILLIAM BECKFORD escribió la obra en 3 días y 2 noches en 1781: un sueño mágico, la obra surgió de la influencia tutelar del libro de LAS MIL Y UNA NOCHES… El prólogo a la edición de 1876 es una verdarea TORRE DE BABEL, inentendible y extremamente erudita… MALLARMÉ la elogia y dice que quiene se atravan a leerla son verdaderos eruditos pues el texto se mueve hacia todos los lados: se dice que es francesa pues su primera edición es de FRANCIA, se dice que es árabe pues describe cada lugar con exactitud y se presume que sea inglesa, pues el autor BECKFORD es de INGLATERRA.
DESARROLLO DE LA TRAMA
He aquí los PALACIOS DE LOS SENTIDOS:
1ER PALACIO: FESTÍN ETERNO A LO INSACIABLE.
2DO PALACIO: TEMPLO DE LA MELODÍA O NECTAR DEL ALMA.
3ER PALACIO: DELICIAS DE LOS OJOS O SOPORTE DE LA MEMORIA.
4TO PALACIO: PERFUMES O AGUIJÓN DE LA VOLUPTUOSIDAD.
5TO PALACIO: REDUCTO DE LA ALEGRÍA O EL PELIGROSO

VATHEK construyó un edificio tan alto para desafiar a MAHOMA…
VATHEK tenía una mirada asesina y es de ahí de donde parte el estilo gótico d eesta novela. Más adelante entra la princesa CARATHIS, madre de VATHEK, quien ante la rabia del califa por la huída del extraño hombre, ve a su hijo entrar en crisis. De la mujer se da cuenta que era griega y estaba dotada de una inteligencia superior.
El albaricoque, exótico para muchos—es del lejano oriente—. El indio pide un sacrificio a VATHEK: “necesito la sangre de cincuenta niños”, para darle la llave y conducirlo al mundo subterráneo.

Vathek de William Thomas Beckford

Merecedora de un largo y cálido elogio de H. P. Lovecraft en su ensayo `El horror en la literatura` (BT 8163), esta novela de WILLIAM BECKFORD (1760-1844) narra la historia del califa VATHEK, personaje desmesurado a quien su sed de conocimiento acaba precipitando en el Palacio del Fuego Subterráneo, el Infierno, donde encuentra a otros príncipes condenados que le relatan, a su vez, sus desventuras, dando lugar a los llamados tres `Episodios`, publicados usualmente de forma exenta y desvinculados del texto original que los motivó. La presente edición de Javier Martín Lalanda corrige esta omisión histórica y reúne el texto íntegro de un relato que une al exotismo de lo maravilloso y del cuento oriental la truculencia de la narración gótica y un peculiar e irreverente sentido del humor.

"Melmoth el Errabundo"

"Melmoth el errabundo" (1820) por Charles Robert Maturin

"Melmoth el errabundo" es una novela de marcado género gótico, no en vano está considerada la obra cumbre de la novela gótica. Su protagonista, Melmoth, errará por el mundo de forma indefinida tras hacer un pacto con el Diablo, buscando a quien le acompañe en el tormento. Pasará por cárceles, manicomios y demás lugares siniestros en los que se encontrará con diferentes almas a las que intentará arrastrar consigo. En realidad, Melmoth es un mero punto de unión entre diferentes historias en las que podemos observar la decadencia del ser humano.

El autor es Charles Robert Maturin, un clérigo irlandés (1782-1824) que, sin embargo, no duda en criticar a la iglesia católica y su hipocresia, a la vez que critica a la sociedad en general.

Esta novela es gótica. Por momentos se hace algo pesada de leer, pero tiene también pasajes sorprendentes y vibrantes. A lo largo de toda la novela vemos diferentes historias, en las que Melmoth juega el papel de un ser demoníaco que va tentando a diferentes almas, para que le acompañen en su condena, pero en el fondo la novela nos muestra la decadencia y bajeza del ser humano.

El Vampiro Bondadoso de Charles Nodier

He ido al país de los morlacos impulsado por un vivo deseo de conocer ese pueblo tan singular. No hay aldea morlaca donde no se pueda contar un buen número de vampiros y existen lugares donde hay al menos un vampiro por familia, como en cada familia de los valles alpinos el infaltable "santo" o "idiota".  Pero en el caso del morlaco vampiro, no se da la complicación de una enfermedad degradante, que altere el principio fundamental de la razón.  El vampiro es consciente y conocedor de todo lo horrendo de su situación, le disgusta y la detesta.  Busca de combatir su propensión de todas las maneras, recurre a los remedios propuestos por la medicina, a lass plegarias religiosas, a la autoextirpación de un músculo, a veces a la amputación de las piernas: en ciertos casos se decide hasta al suicidio.  Exige que después de su muerte, los hijos le perforen el corazón con una cuña y le claven al ataúd para hacer reposar en el sueño de la muerte su cadáver y libertarlo del instinto criminal. El vampiro es de ordinario un hombre bondadoso, a menudo ejemplo y guía en su tribu, a veces ejercita oficialmente la función de juez; a veces es poeta.
A través de la profunda tristeza que le viene de la percepción de su estado, a través del recuerdo y el presentimiento de su siniestra vida nocturna, se adivina un alma tierna, generosa, hospitalaria, que no pide más que amar.  Ocurre que el sol tramonte, que la noche estampe una suerte de sello plúmbeo sobre los párpados del pobre vampiro, para que él comience de nuevo a escarbar con las uñas la fosa de un muerto o perturbe a la nodriza que vela junto a la cuna del recién nacido.  Porque el vampiro no puede ser otra cosa que vampiro y los esfuerzos de la ciencia y los ritos eclesiásticos nada pueden contra su mal.
La muerte no le cura, hasta en el ataúd conserva algún síntoma de vida, y pues su conciencia se mece en la ilusión de que su crimen es involuntario, no debe sorprender el hecho de habérselos encontrado a menudo frescos y sonrientes en el catafalco.  El sueño del desventurado nunca estuvo desprovisto de pesadillas.
En la mayor parte de los casos, esta aberración se limita al intuito mental del infeliz que la experimenta. Cuando se realiza plenamente, ello se debe atribuir al concurso de otros factores, como las pesadillas y el sonambulismo.  Entramos entonces en el campo de la ciencia médica, que hasta ahora no ha tenido en cuenta dos hechos importantes, que me parecen  incontestables. El primero es que la percepción de un acto extraordinario no familiar a nuestra naturaleza se convierte fácilmente en sueño, el segundo, que la percepción repetida con frecuencia, y siempre en el mismo sueño, se convierte fácilmente en una acción proporcionada, realmente cumplida, sobre todo cuando se manifiesta en un ser débil e impresionable.

El Diablo y el Relojero de Daniel Defoe

Viva en la parroquia de St. Bennet Funk, cerca del Royal Exchange, una honesta y pobre viuda quien, después de morir su marido, tomó huéspedes en su casa. Es decir, dejó libres algunas de sus habitaciones para aliviar su renta. Entre otros, cedió su buhardilla a un artesano que hacía engranajes para relojes y que trabajaba para aquellos comerciantes que vendían dichos instrumentos, según es costumbre en esta actividad.
Sucedió que un hombre y una mujer fueron a hablar con este fabricante de engranajes por algún asunto relacionado con su trabajo. Y cuando estaban cerca de los últimos escalones, por la puerta completamente abierta del altillo donde trabajaba, vieron que el hombre (relojero o artesano de engranajes) se había colgado de una viga que sobresalía más baja que el techo o cielorraso. Atónita por lo que veía, la mujer se detuvo y gritó al hombre, que estaba detrás de ella en la escalera, que corriera arriba y bajara al pobre desdichado.
En ese mismo momento, desde otra parte de la habitación, que no podía verse desde las escaleras, corrió velozmente otro hombre que Ilevaba un escabel en sus manos. Éste, con cara de estar en un grandísimo apuro, lo colocó debajo del desventurado que estaba colgado y, subiéndose rápidamente, sacó un cuchillo del bolsillo y sosteniendo el cuerpo del ahorcado con una mano, hizo señas con la cabeza a la mujer y al hombre que venía detrás, como queriendo detenerlos para que no entraran; al mismo tiempo mostraba el cuchillo en la otra, como si estuviera por cortar la soga para soltarlo.
Ante esto la mujer se detuvo un momento, pero el hombre que estaba parado en el banquillo continuaba con la mano y el cuchillo tocando el nudo, pero no lo cortaba. Por esta razón la mujer gritó de nuevo a su acompañante y le dijo:
-¡Sube y ayuda al hombre!
Suponía que algo impedía su acción.
Pero el que estaba subido al banquillo nuevamente les hizo señas de que se quedaran quietos y no entraran, como diciendo: «Lo haré inmediatamente».
Entonces dio dos golpes con el cuchillo, como si cortara la cuerda, y después se detuvo nuevamente. El desconocido seguía colgado y muriéndose en consecuencia. Ante la repetición del hecho, la mujer de la escalera le gritó:
-¿Que pasa? ¿Por qué no bajáis al pobre hombre?
Y el acompañante que la seguía, habiéndosele acabado la paciencia, la empujó y le dijo:
-Déjame pasar. Te aseguro que yo lo haré -y con estas palabras llegó arriba y a la habitación donde estaban los extraños.
Pero cuando llegó allí ¡cielos! el pobre relojero estaba colgado, pero no el hombre con el cuchillo, ni el banquito, ni ninguna otra cosa o ser que pudiera ser vista a oída. Todo había sido un engaño, urdido por criaturas espectrales enviadas sin duda para dejar que el pobre desventurado se ahorcara y expirara.
El visitante estaba tan aterrorizado y sorprendido que, a pesar de todo el coraje que antes había demostrado, cayó redondo en el suelo como muerto. Y la mujer, al fin, para bajar al hombre, tuvo que cortar la soga con unas tijeras, lo cual le dio gran trabajo.
Como no me cabe duda de la verdad de esta historia que me fue contada por personas de cuya honestidad me fío, creo que no me dará trabajo convenceros de quién debía de ser el hombre del banquito: fue el diablo, que se situó allí con el objeto de terminar el asesinato del hombre a quien, según su costumbre, había tentado antes y convencido para que fuera su propio verdugo. Además, este crimen corresponde tan bien con la naturaleza del demonio y sus ocupaciones, que yo no lo puedo cuestionar. Ni puedo creer que estemos equivocados al cargar al diablo con tal acción.

El Acusador Fantasmal de Daniel Defoe

He oído una historia, que creo verdadera, de cierto hombre a quien llevaron a la corte de justicia bajo sospecha de asesinato, la cual, sin embargo, sabía él que no había poder humano capaz de comprobar.
Cuando llegó a declarar alegó no ser culpable y la corte comenzó a perderse en búsqueda de pruebas, pero sólo descubrieron sospechas y circunstancias aparentemente verdaderas. Sin embargo, teniendo, como tenían, testigos, los examinaron como es de costumbre, de pie sobre un pequeño escalón, para que fueran visibles ante toda la sala.
Cuando el tribunal pensó que ya no tenía más testigos para examinar y que pronto el hombre sería liberado, éste hizo un brusco movimiento hacia el tribunal, como si estuviera asustado. Pero, recobrando su compostura, estiró un brazo hacia el lugar donde los testigos se ponen de pie para dar su testimonio en los juicios y, señalando con la mano, dijo en voz alta:
- Señor, ¡esto no es justo! Esto no está de acuerdo con la ley. Ése no es un testigo legal.
La corte estaba atónita y no podía entender qué quería decir el acusado. Pero el juez, un hombre de mayor penetración, aceptó la insinuación y conteniendo a uno del tribunal que estaba por hablar y que tal vez haría entrar en razón al hombre, dijo:
- ¡Silencio! Este hombre ve algo que nosotros no vemos. Empiezo a entenderlo. - Y después, hablándole al prisionero preguntó -: ¿Por qué no es un testigo legal? Yo creo que la corte le permitirá testimoniar con todo derecho cuando venga a declarar.
- ¡Oh, Señoría! No es justo. No puede permitírsele - dijo el prisionero, con una confusa ansiedad en su semblante que mostraba tener un corazón audaz, pero una conciencia culpable.
- ¿Por qué no, amigo? ¿Qué razones dais para ello? - preguntó el juez.
- Su Señoría, no puede permitírsele a ningún hombre ser testigo de su propio caso. Él es parte, señor, no puede ser testigo.
- Os equivocais - dijo el juez -, porque vos estáis acusado en nombre del Rey, y el hombre puede ser testigo del Rey, como en el caso de un asalto en un camino; nosotros siempre admitimos que la persona asaltada es testigo legal: sin esto ningún salteador podría ser convicto. Pero oiremos lo que tiene que decir cuando sea examinado.
Así habló el juez, con tal gravedad y de manera tan sencilla y natural, que el criminal contestó:
- Bien, si vos permitís que él sea testigo legal, entonces yo soy hombre muerto.
Dijo las últimas palabras con voz más baja que el resto, pero sin pedir una silla para sentarse.
La corte ordenó que le trajeran asiento, pues si no lo hubiese tenido se hubiera desplomado sobre la plataforma. Cuando se hubo sentado, todos observaron que mostraba gran consternación y que levantaba las manos repetidas veces, pronunciando una y otra vez las palabras «Hombre muerto, hombre muerto».
El juez se sentía algo perdido, sin saber como actuar, y toda la corte parecía sumida en una extraña perplejidad, aunque nadie veía otra cosa que el hombre en el estrado.
Al fin el juez le dijo:
- Mirad, Mr... - llamándolo por su nombre -. Solo conozco un camino para vos y lo leeré en las Escrituras.
Y así, pidiendo la Biblia, buscó el libro de Josué y leyó el versículo VII:19: Y Josué dijo a Acán: Hijo mío, da gloria al Señor Dios de Israel, y confiesa y declárame qué has hecho: no me lo encubras.
Ante esto el criminal autocondenado estalló en lágrimas y tristes lamentaciones por su miserable condición, e hizo una confesión completa de su crimen. Y cuando lo hubo hecho, dio la siguiente relación de su caso y las razones que tenía para estar bajo la influencia de tal sorpresa y presión: que él había visto a su víctima de pie en el estrado de los testigos, lista para ser interrogada en contra de él y dispuesta a mostrar el cuello que el prisionero le había cortado; y según dijo, contemplándole de lleno con un terrible continente. Esto lo sumió en confusión, como bien podría suponerse, y sin embargo no hubo real aparición, ni espectro, ni fantasma ni trasgo. Todo había sido figurado por la fuerza de su propia culpa y la agitación de su alma excitada y sorprendida por influjo de la conciencia.

El Anciano Terrible (The Terrible Old Man-1920) de H.P. Lovecraft

Fue idea de Angelo Ricci, Joe Czanek y Manuel Silva hacer una visita al Terrible Anciano. El anciano vive a solas en una casa muy antigua de Walter Street próxima al mar, y se le conoce por ser un hombre extraordinariamente rico a la vez que por tener una salud extremadamente delicada... lo cual constituye un atractivo señuelo para hombres de la profesión de los señores Ricci, Czanek y Silva, pues su profesión era nada menos digno que el latrocinio de lo ajeno.
Los vecinos de Kingsport dicen y piensan muchas cosas acerca del Terrible Anciano, cosas que, generalmente, le protegen de las atenciones de caballeros como Mr. Ricci y sus colegas, a pesar de la casi absoluta certidumbre de que oculta una fortuna de incierta magnitud en algún rincón de su enmohecida y venerable mansión. En verdad, es una persona muy extraña, que al parecer fue capitán de clip per de las Indias Orientales en su día. Es tan viejo que nadie recuerda cuándo fue joven, y tan taciturno que pocos saben su verdadero nombre. Entre los nudosos árboles del jardín delantero de su vieja y nada cuidada residencia conserva una extraña colección de grandes piedras, singularmente agrupadas y pintadas de forma que semejan los ídolos de algún lóbrego templo oriental. Semejante colección ahuyenta a la mayoría de los chiquillos que gustan burlarse de su barba y cabello, largos y canosos, o romper las ventanas de pequeño marco de su vivienda con diabólicos proyectiles. Pero hay otras cosas que atemorizan a las gentes mayores y de talante curioso que en ocasiones se acercan a hurtadillas hasta la casa para escudriñar el interior a través de las vidrieras cubiertas de polvo. Estas gentes dicen que sobre la mesa de una desnuda habitación del piso bajo hay muchas botellas raras, cada una de las cuales tiene en su interior un trocito de plomo suspendido de una cuerda, como si fuese un péndulo. Y dicen que el Terrible Anciano habla a las botellas, llamándolas por nombres tales como Jack, Scar-Face, Long Tom, Spanish Joe, Peters y Mate Ellis, y que siempre que habla a una botella el pendulito de plomo que lleva dentro emite unas vibraciones precisas a modo de respuesta. A quienes han visto al alto y enjuto Terrible Anciano en una de estas singulares conversaciones no se les ocurre volver a verlo más. Pero Angelo Ricci, Joe Czanek y Manuel Silva no eran naturales de Kingsport. Pertenecían a esa nueva y heterogénea estirpe extranjera que queda al margen del atractivo círculo de la vida y tradiciones de Nueva Inglaterra, y no vieron en el Terrible Anciano otra cosa que un viejo achacoso y prácticamente indefenso, que no podía andar sin la ayuda de su nudoso cayado, y cuyas escuálidas y endebles manos temblaban de modo harto lastimoso. A su manera, se compadecían mucho del solitario e impopular anciano, a quien todos rehuían y a quien no había perro que no ladrase con especial virulencia. Pero los negocios son los negocios, y, para un ladrón entregado de lleno a su profesión, siempre es tentador y provocativo un anciano de salud enfermiza que no tiene cuenta abierta en el banco, y que para subvenir a sus escasas necesidades paga en la tienda del pueblo con oro y plata españoles acuñados dos siglos atrás.
Los señores Ricci, Czanek y Silva eligieron la noche del once de abril para efectuar su visita. Mr. Ricci y Mr. Silva se encargarían de hablar con el pobre y anciano caballero, mientras Mr. Czanek se quedaba esperándoles a los dos y a su. presumible cargamento metálico en un coche cubierto, en Ship Street, junto a la verja del alto muro posterior de la finca de su anfitrión. El deseo de eludir explicaciones innecesarias en caso de una aparición inesperada de la policía aceleró los planes para una huida sin apuros y sin alharacas.
Tal como habían proyectado, los tres aventureros se pusieron manos a la obra por separado con objeto de evitar cualquier malintencionada sospecha a posteriori. Los señores Ricci y Silva se encontraron en Walter Street junto a la puerta de entrada de la casa del anciano, y aunque no les gustó cómo se reflejaba la luna en las piedras pintadas que se veían por entre las ramas en flor de los retorcidos árboles, tenían cosas en qué pensar más importantes que dejar volar su imaginación con manidas supersticiones. Temían que fuese una tarea desagradable hacerle soltar la lengua al Terrible Anciano para averiguar el paradero de su oro y plata, pues los viejos lobos marinos son particularmente testarudos y perversos. En cualquier caso, se trataba de alguien muy anciano y endeble, y ellos eran dos personas que iban a visitarle. Los. señores Ricci y Silva eran expertos en el arte de volver volubles a los tercos, y los gritos de un débil y más que venerable anciano no son difíciles de sofocar. Así que se acercaron hasta la única ventana alumbrada y escucharon cómo el Terrible Anciano hablaba en tono infantil a sus botellas con péndulos. Se pusieron sendas máscaras y llamaron con delicadeza en la descolorida puerta de roble.
La espera le pareció muy larga a Mr. Czanek que se agitaba inquieto en el coche aparcado junto a la verja posterior de la casa del Terrible Anciano, en Ship Street. Era una persona más impresionable de lo normal, y no le gustaron nada los espantosos gritos que había oído en la mansión momentos antes de la hora fijada para iniciar la operación. ¿No les había dicho a sus compañeros que trataran con el mayor cuidado al pobre y viejo lobo de mar? Presa de los nervios observaba la estrecha puerta de roble en el alto muro de piedra cubierto de hiedra. No cesaba de consultar el reloj, y se preguntaba por los motivos del retraso. ¿Habría muerto el anciano antes de revelar dónde se ocultaba el tesoro, y habría sido necesario proceder a un registro completo? A Mr. Czanek no le gustaba esperar tanto a oscuras en semejante lugar. Al poco, llegó hasta él el ruido de unas ligeras pisadas o golpes en el paseo que había dentro de la finca, oyó cómo alguien manoseaba desmañadamente, aunque con suavidad, en el herrumbroso pestillo, y vio cómo se abría la pesada puerta. Y al pálido resplandor del único y mortecino farol que alumbraba la calle aguzó la vista en un intento por comprobar qué habían sacado sus compañeros de aquella siniestra mansión que se vislumbraba tan cerca. Pero no vio lo que esperaba. Allí no estaban ni por asomo sus compañeros, sino el Terrible Anciano que se apoyaba con aire tranquilo en su nudoso cayado y sonreía malignamente. Mr. Czanek no se había fijado hasta entonces en el color de los ojos de aquel hombre; ahora podía ver que eran amarillos.
Las pequeñas cosas producen grandes conmociones en las ciudades provincianas. Tal es el motivo de que los vecinos de Kingsport hablasen a lo largo de toda aquella primavera y el verano siguiente de los tres cuerpos sin identificar, horriblemente mutilados como si hubieran recibido múltiples cuchilladas y horriblemente triturados como si hubieran sido objeto de las pisadas de muchas botas despiadadas, que la marea arrojó a tierra. Y algunos hasta hablaron de cosas tan triviales como el coche abandonado que se encontró en Ship Street, o de ciertos gritos harto inhumanos, probablemente de un animal extraviado o de un pájaro inmigrante, escuchados durante la noche por los vecinos que no podían conciliar el sueño. Pero el Terrible Anciano no prestaba la menor atención a los chismes que corrían por el pacífico pueblo. Era reservado por naturaleza, y cuando se es anciano y se tiene una salud delicada la reserva es doblemente marcada. Además, un lobo marino tan anciano debe haber presenciado multitud de cosas mucho más emocionantes en los lejanos días de su ya casi olvidada juventud.

El Vampiro Arnold-Paul de Charles Nodier

Un campesino de Medreiga (aldea de Hungría), llamado Arnold-Paul, fue aplastado por un carro cargado de heno. Treinta días después de su muerte, cuatro personas murieron súbitamente, de la misma forma que los que son atacados por vampiros. Se recordó entonces que Arnold-Paul había contado a menudo que, en los alrededores de Cassova, en la frontera de Turquía, le había acosado un vampiro turco; pero, como sabía que las víctimas de los vampiros se convertían a su vez en vampiros después de la muerte, había encontrado el medio de curarse comiendo tierra del vampiro turco y frotándose con su sangre. Se presumió que si este remedio había curado a Arnold-Paul, no le había impedido convertirse a su vez en vampiro. En consecuencia, le desenterraron para asegurarse de ello y, aunque llevaba inhumado cuarente días, encontraron que el cuerpo estaba sonrosado; advirtieron que los cabellos, las uñas y la barba se habían renovado, y que las venas estaban llenas de una sangre fluida.
El magistrado del lugar, en presencia del cual se realizó la exhumación y que era un hombre experto en vampirismo, ordenó hundir en el corazón del cadáver una estaca puntiaguda y atravesarle de parte a parte; lo que fue ejecutado enseguida. El vampiro lanzó gritos espantosos e hizo los mismos movimientos que si hubiera estado vivo. Después de lo cual le cortaron la cabeza y le quemaron en una gran hoguera. A continuación le hicieron sufrir el mismo tratamiento a las cuatro personas a quienes Arnold-Paul había matado, por temor a que se convirtieran tambíen en vampiros.
A pesar de todas estas precauciones, el vampiro reapareción al cabo de algunos años; y en el espacio de tres meses, diecisiete personas, de distintas edades y sexo, perecieron miserablemente: unas sin estar enfermas, y las otras después de dos o tres días de abatimiento. Una joven llamada Stanoska, después de haberse acostado una noche en estado de perfecta salud, se despertó en medio de la noche, temblando, lanzando gritos horribles y diciendo que el joven Millo, muerto desde hacía nueve semanas, había estado a punto de estrangularla mientras dormía. Al día siguiente, Stanoska se sintió muy enferma y murió después de tres días de padecimientos.
Las sospechas recayeron sobre el joven muerto, y se pensó que debía de ser un vampiro. Le desenterraron, le reconocieron como tal y le ejecutaron en consecuencia. Los médicos y cirujanos del lugar investigaron cómo había podido renacer el vampiro al cabo de un tiempo tan considerable, y después de mucho indagar, descubrieron que Arnold-Paul, el primer vampiro, había atormentado no sólo a las personas que habían muerto poco tiempo después que él, sino también a varias bestias cuya carne había comido gente que moría poco despúes, y entre otras, el joven Millo. Reanudaron las ejecuciones y encontraron diecisiete vampiros, a quienes les atravesaron el corazón, les cortaron la cabeza, les quemaron y arrojaron sus cenizas al río.
Estas medidas acabaron con el vampirismo en Medreiga.
 
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